En una compraventa de una propiedad, es común que surjan gastos adicionales relacionados con el mantenimiento, reparación o mejora del edificio o conjunto residencial en el que se encuentra dicha propiedad. Estos gastos son conocidos como «derramas» y pueden generar controversia sobre quién debe asumir su pago.
La legislación vigente establece que, por lo general, las derramas deben ser sufragadas por los propietarios de forma proporcional a su cuota de participación en el edificio o conjunto residencial. La cuota de participación se calcula en función del tamaño y ubicación de cada propiedad dentro de la comunidad.
Sin embargo, existen situaciones en las que puede surgir la duda de si el pago de la derrama debe ser compartido o si recae únicamente sobre uno de los propietarios. Por ejemplo, si la derrama es necesaria para reparar una avería que afecta únicamente a una propiedad, es posible que se genere debate sobre si dicha propiedad debe asumir el costo total de la reparación.
En estos casos, es importante tener en cuenta dos aspectos fundamentales: la causa de la derrama y la existencia o no de un seguro comunitario. Si la derrama se origina por un problema causado por el propio propietario, como una filtración de agua provocada por una mala instalación, es probable que dicho propietario deba asumir el costo total de la reparación.
Por otro lado, si la derrama es necesaria debido a un problema de infraestructura comunitaria, como una fachada en mal estado o problemas en la instalación eléctrica general, es más probable que el costo sea compartido entre todos los propietarios.
En cuanto a la existencia de un seguro comunitario, este puede tener un papel determinante en la resolución de la responsabilidad de pago de la derrama. Si el seguro cubre los daños que originaron la necesidad de la derrama, es posible que el costo sea asumido por la compañía aseguradora y no por los propietarios. Sin embargo, es importante revisar detenidamente las condiciones y coberturas del seguro para determinar si el pago de la derrama está incluido.
Responsabilidad de derramas en venta
La responsabilidad de derramas en venta se refiere a la obligación que tienen los propietarios de una vivienda de asumir los gastos extraordinarios que se generen en una comunidad de vecinos. Estas derramas pueden ser necesarias para realizar reparaciones o mejoras en el edificio, como por ejemplo la renovación de la fachada, la reparación de una tubería o la instalación de un ascensor.
En el caso de una vivienda en venta, la responsabilidad de las derramas puede generar dudas y conflictos entre el vendedor y el comprador. A continuación, se detallan algunos aspectos importantes a tener en cuenta:
1. Obligación del vendedor: El vendedor debe informar al comprador sobre la existencia de derramas pendientes en la comunidad de vecinos. Esta información debe ser veraz y completa, ya que el comprador tiene derecho a conocer todos los gastos extraordinarios que deberá asumir una vez sea propietario.
2. Reparto de gastos: En general, las derramas se reparten entre todos los propietarios de la comunidad de acuerdo a la cuota de participación de cada vivienda. Sin embargo, en el caso de una vivienda en venta, es posible que el vendedor deba asumir una parte proporcional de la derrama si esta se ha aprobado antes de la venta pero aún no se ha abonado completamente.
3. Registro de la derrama: Es recomendable que el vendedor y el comprador lleguen a un acuerdo por escrito sobre cómo se va a gestionar el pago de la derrama pendiente. Este acuerdo puede incluir la forma en que se va a realizar el pago, si se descontará del precio de venta o si el vendedor se compromete a abonarla antes de la firma de la escritura.
4. Responsabilidad futura: Es importante tener en cuenta que el comprador asumirá la responsabilidad de las derramas que se aprueben con posterioridad a la venta. Por lo tanto, es recomendable que el comprador se informe sobre el estado de la comunidad de vecinos y las posibles derramas futuras antes de tomar la decisión de compra.
Reparto de pago de derrama entre vecinos
El reparto de pago de derrama entre vecinos es un tema importante en las comunidades de propietarios. Una derrama es un importe extra que se cobra a los vecinos para hacer frente a gastos comunes no previstos en el presupuesto anual de la comunidad.
El reparto de la derrama puede realizarse de diferentes formas, dependiendo de lo establecido en los estatutos de la comunidad o de las decisiones tomadas en las juntas de propietarios. Algunas opciones comunes son:
1. Proporcional al coeficiente de participación: En este caso, cada vecino paga una cantidad proporcional a su coeficiente de participación en la comunidad. El coeficiente de participación se establece en función de la superficie y características de cada vivienda.
2. Por igual: En este caso, todos los vecinos pagan la misma cantidad, independientemente de su coeficiente de participación. Esta opción suele utilizarse cuando el importe de la derrama es pequeño y se considera más justo repartirlo de forma equitativa.
3. Por mayoría: En algunas ocasiones, la decisión sobre el reparto de la derrama se toma por mayoría en la junta de propietarios. En este caso, los vecinos que voten a favor de la opción elegida deberán pagar la cantidad estipulada, mientras que los que voten en contra no estarán obligados a hacerlo.
Es importante tener en cuenta que el reparto de la derrama debe realizarse de forma transparente y justa, respetando siempre lo establecido en la ley y en los estatutos de la comunidad. Además, es recomendable que se realice una comunicación clara y detallada a todos los vecinos sobre el importe a pagar y los motivos de la derrama.
No es obligatorio pagar derrama de comunidad
En el ámbito de las comunidades de propietarios, es común que se solicite a los vecinos el pago de una derrama para hacer frente a gastos extraordinarios o mejoras en las instalaciones comunes. Sin embargo, cabe destacar que no es obligatorio pagar derrama de comunidad en todos los casos.
En primer lugar, es importante tener en cuenta lo que establece la Ley de Propiedad Horizontal. Según esta normativa, las derramas deben ser aprobadas por la Junta de Propietarios, de forma que todos los vecinos tengan voz y voto en la decisión. Además, es necesario que la derrama esté justificada y sea necesaria para la conservación y mantenimiento de las zonas comunes.
En caso de no estar de acuerdo con el pago de la derrama, los propietarios pueden impugnar la decisión de la Junta de Propietarios en los plazos y formas establecidos por la ley. Para ello, es recomendable contar con asesoramiento legal especializado, ya que se deben cumplir una serie de requisitos para que la impugnación sea válida.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que no pagar una derrama puede tener consecuencias legales. En caso de impago, la comunidad de propietarios puede iniciar un procedimiento de reclamación de deuda y, en última instancia, recurrir a la vía judicial para obtener el pago de la misma. Además, el impago de derramas puede suponer la pérdida de determinados derechos y servicios en la comunidad de propietarios.
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